• Héctor González

¿Cómo estamos cambiando a las aves?

Actualizado: oct 19

El dieciséis de octubre se conmemora el nombramiento de la zona de Doñana (Andalucía, España) como parque natural y nacional. Una de las cuantas peculiaridades de esta zona, es su privilegio geográfico, pues acoge a numerosas especies de aves acuáticas; durante su proceso de migración, así como de crianza.


Para un fenómeno tan familiar como lo es la migración de las aves, que es posible observar en el cielo durante los cambios de estación desde que somos niños, e incita a la elaboración de complejas analogías dentro de la narrativa humana; resulta cuanto menos interesante, si no es que de considerar muy seriamente, el preguntarse cómo la actividad humana y nuestro paso como especie dominante sobre el planeta, ha afectado o puede afectar la naturaleza y el comportamiento de las aves en su largo recorrido por el mundo.


Con el constante incremento en la temperatura, las migraciones que realizan las aves en Norteamérica durante la primavera y el otoño, han alterado su temporalidad, por lo que las transiciones migratorias y la conclusión de dicho proceso se da antes de lo esperado, alterando los ecosistemas en los que habitan estos animales; por ejemplo, si las aves llegan a un lugar antes (o después de lo planeado), esto podría no coincidir con las temporadas en las que crecen las plantas de las que se alimentan, implicando la sobrepoblación o la extinción de distintas especies presentes en su ambiente. El profesor Kyle Horton, de la universidad del estado de Colorado, responsable del estudio de la migración de aves, insectos y murciélagos, colaboró con el profesor Daniel Sheldon de la Universidad Amherst en Massachusetts para desarrollar “MistNet”, una nueva herramienta de computadora que utiliza técnicas de visión para diferenciar a las aves, de la lluvia en el radar. Lo cual no había sido posible hasta ahora.


Imagen 1. Captura de la información recopilada por MistNet (Kyle Horton, CSU).


Es gracias a la información provista por este estudio que es posible demostrar el punto mencionado con anterioridad; el tiempo de migración de las aves no coincide con el periodo de florecimiento de las plantas o la aparición de insectos.


El cambio climático no sólo ha influido en el ritmo de migración de las aves, sino que se ha demostrado también ha alterado morfológicamente distintas especies, la bióloga Marketa Zimova es la autora de una investigación sobre la relación entre la fenología (estudio del cambio estacionario) y la morfología (el estudio de la forma), en la cual se analizaron 70,716 especies miembros de 52 distintas especies de aves norteamericanas de los últimos cuarenta años, los hallazgos mostraron que de 1978 a 2016, la longitud del hueso de la parte inferior de la pierna de las aves, una medida común del tamaño corporal, se redujo en un 2.4%. Durante el mismo tiempo, las alas se alargaron un 1.3%. La evidencia sugiere que el aumento de las temperaturas causó la disminución del tamaño corporal, lo que a su vez provocó el aumento de la longitud del ala.


Imagen 2. Aves muertas del museo Field en Chicago (Josh Engel, Museo Field).


Las conclusiones de estas investigaciones demuestran, una vez más, como el desarrollo humano ha afectado a los miembros del reino animal en distintos aspectos de su comportamiento y naturaleza, a la par que las infinitas posibilidades de las que provee la evolución a los individuos, para adaptarse al mundo que moldeamos poco a poco.


Referencias

1. Horton, K. G., La Sorte, F. A., Sheldon, D., Lin, T. Y., Winner, K., Bernstein, G., ... & Farnsworth, A. (2020). Phenology of nocturnal avian migration has shifted at the continental scale. Nature Climate Change, 10(1), 63-68.

2. Zimova, M., Willard, D. E., Winger, B. M., & Weeks, B. C. (2021). Widespread shifts in bird migration phenology are decoupled from parallel shifts in morphology. Journal of Animal Ecology.

10 vistas

Entradas Recientes

Ver todo