¿Nos estamos acercando a un agujero negro?

Por Héctor González.

Uno de los más grandes misterios astronómicos, que ha generado intriga entre los investigadores desde hace décadas, es la estructura de los cuerpos celestes. Gracias a los numerosos avances tecnológicos y científicos, tales como el desarrollo de telescopios que nos permiten captar información de las longitudes de onda que se encuentran fuera del espectro visible, ahora somos capaces de comprender mejor los distintos componentes de algunos de estos cuerpos celestes, tales como las galaxias, incluyendo a la nuestra, la vía láctea y qué lugar ocupamos en ella.

 

En agosto de 1931, el físico estadounidense Karl Jansky descubrió ondas de radio que emanaban del centro de la vía láctea. Posteriormente, a partir de febrero de 1974, el causante de dichas ondas de radio fue sometido a distintas investigaciones, hasta ser identificado y nombrado como Sagitario A* (Pronunciado como Sagitario A-Estrella), un agujero negro supermasivo, el cual es 4.2 millones de veces más masivo que el Sol. En 1985 la Unión Astronómica Internacional determinó que la distancia de la tierra a dicho agujero negro, era de 27 700 años luz y que la velocidad a la que la tierra giraba a su alrededor era de 220 kilómetros por segundo, de acuerdo a las investigaciones publicadas y agrupadas en  artículos tales como “Is There a Supermassive Black Hole at the Center of the Milky Way?”, publicado en el International Journal of Modern Physics  y el libro “The black hole at the center of the Milky Way”, no obstante, de acuerdo a las observaciones realizadas por el VLBI Exploration of Radio Astrometry (Very Large Baseline Interferometry-VERA) a lo largo de los últimos quince años, en realidad nuestro planeta se encuentra a una distancia menor a la calculada, a la vez en que gira a una velocidad superior.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El interferómetro VERA, que empezó a trabajar en el año 2000, reveló nueva información sobre 99 cuerpos celestes, dichos resultados fueron publicados en el journal Publications of the Astronomical Society of Japan, con el título The First VERA Astrometry Catalog; con base en esto se construyó un mapa de posición y velocidad como el que se aprecia en la Imagen 1, en donde las flechas indican dichos elementos de los 224 objetos usados para modelar la imagen, las líneas negras los brazos de la Vía Láctea y los colores representan grupos pertenecientes a sus respectivos brazos. Es gracias a este estudio que ahora contamos con una mejor aproximación de la distancia del planeta tierra al centro galáctico, la cual es de 25 800 años luz, y una velocidad de giro de 227 kilómetros por segundo alrededor de este.

 

¿Y esto qué significa?, ¿es un indicio de que nos estamos “hundiendo” ?, ¿la tierra será devorada por Sagitario A*?, No. Esto es el resultado de una mejor comprensión que ahora poseemos de nuestro lugar en la galaxia, así como de la forma en que medimos y estudiamos la actividad del centro galáctico.

 

Bibliografía.

 

1.- VERA collaboration, Hirota, T., Nagayama, T., Honma, M., Adachi, Y., Burns, R. A., ... & Hagiwara, Y. (2020). The First VERA Astrometry Catalog. Publications of the Astronomical Society of Japan, 72(4), 50. https://doi.org/10.1093/pasj/psaa018

2.- Eckart, A., & Straubmeier, C. M. (2005). The black hole at the center of the Milky Way. Imperial College Press.

3.- Reid, M. J. (2009). Is There a Supermassive Black Hole at the Center of the Milky Way?. International Journal of Modern Physics D, 18(06), 889-910. https://doi.org/10.1142/S0218271809014820

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Imagen 1. Nuevo mapa obtenido por el VERA sobre la posición de distintos cuerpos celestes. Créditos: National Astronomical Observatory of Japan.